Situada en el corazón del puerto de Mahón, la Isla del Rey es un pequeño enclave cargado de historia y simbolismo. Su nombre procede de la llegada del rey Alfonso III de Aragón en el año 1287, antes de la conquista definitiva de Menorca.
Durante la dominación británica del siglo XVIII, la isla albergó un importante hospital militar destinado a atender a los soldados de la flota inglesa. Sus edificaciones neoclásicas, restauradas con esmero durante las últimas décadas gracias a la labor de la Fundación Hospital de la Isla del Rey, constituyen hoy uno de los conjuntos patrimoniales más singulares de Menorca.
Actualmente, la isla combina patrimonio histórico, arte contemporáneo y paisaje marítimo. Llegar hasta ella en barco y pasear por sus silenciosos caminos es una experiencia que conecta al visitante con siglos de historia mediterránea.