Situada en el centro geográfico de Menorca, Alaior es una villa tranquila que conserva la esencia de la vida menorquina. Con poco más de diez mil habitantes, es conocida especialmente por ser una de las principales productoras del queso Mahón-Menorca con Denominación de Origen Protegida y por su larga tradición heladera.
Su casco urbano, presidido por la iglesia de Santa Eulalia, invita a pasear sin prisas entre calles blancas, plazas sombreadas y edificios cargados de historia.
En sus alrededores se encuentran algunos de los yacimientos talayóticos más importantes de la isla, entre los que destaca Torre d’en Galmés, el poblado prehistórico más extenso de Menorca y una de las joyas del patrimonio arqueológico mediterráneo.